Cientos de tweets como este se sucedieron durante el tiempo en que el hashtag #YoNoSoyRacista estuvo entre los Trending Topics de Twitter hace unos días. He escogido este ejemplo al azar. No conozco al usuario ni sé si lo publicó en serio o en broma (en Twitter nunca se sabe). Tampoco me interesa, y espero que no se ofenda si llega a leer este post. No es nada personal.
Advertir también que este post no es más que una reflexión personal. No necesito que estés de acuerdo ni pretendo faltar a nadie. Digo lo que pienso. Punto.
Yo no soy racista, soy ordenado; por algo Dios nos separó en continentes“. Esta es una afirmación tan recurrente como alarmante, que me toca mucho la moral, tanto por su contenido xenófobo como por la demostración de confusión (por decirlo así) que deja entrever. Tengo claro que la mayor parte de la gente que la usa (que no es poca) lo hace a modo de gracieta, sin haber dedicado un segundo a analizar todo lo que dice.

“Yo no soy racista, soy ordenado“. Esto y decir “no me mola el sexo anal, prefiero que me enculen” es más o menos lo mismo. Un armario ordenado es un armario con las camisas colgadas en perchas, los calzoncillos guardaditos en el cajón y ese jersey tan feo que nos regaló la tita del pueblo allá al fondo, donde no se vea. Se trata de cosas distintas que se separan para disponerlas en orden. Tratar de “ordenar” personas es aceptar que son distintas. Esta aquí y esta allá. Eso, en mi pueblo, se llama racismo.
“Por algo Dios nos separó en continentes“. Dar por hecha la existencia de Dios ya dice mucho, pero incluso yo, ateo convencido, pronuncio el nombre de Dios en vano (por ejemplo, cuando me cago en Dios, cosa que hago con mucha frecuencia). Más que esto me preocupa que haya quien piense que cuando se “creó” el mundo ya estaban “hechos” los continentes. Así, Dios empezó a colocar muñequitos de barro en uno y en otro sitio, según su color y el tamaño de su pene. Y luego les dio vida. Entonces me pregunto: A la vez que hacen esta afirmación, ¿no están negando de alguna forma las teorías creacionistas? ¿En qué quedamos? ¿Adán y Eva o Pangea? ¿Caldo primordial o Biblia? ¿Puede que un poquito de todo? Va a ser que no.
Es una reflexión con poca chicha, lo reconozco, pero me joroba mucho y quería expresarlo. Es más, desde aquí haré un llamamiento para que los del ‘no soy racista sino ordenado’ cambien de frase por otra mucho más coherente:
“No quiero reconocer que siento rechazo por lo diferente porque no he salido de mi barrio en mi puta vida“


Esa frase la acuñó el mismo cateto que dijo lo de “que se casen si quieren, pero que no le llamen matrimonio”, cuyo discípulo pronunció hace poco otra joyita para el recuerdo:
“Me caí a una lancha”
Mola.
jajajaj. Muy cierto!